dolor

El despertar de los hijos adoptivos ¿Cómo es salir de la niebla?

Atreverse a mirar hacia atrás y reconocer el impacto de la adopción implica integrar el dolor y a aceptarlo. Muchas veces se siente como salir de la niebla.

¿Cuándo deja de doler? Negación, sufrimiento y trascendencia

Este tiempo nos enfrenta con dolores inesperados y olvidados.
Soltar no es el inicio: es un lugar al que se llega cuando nos atrevemos a poner el cuerpo y a decirle SI a la vida que siempre espera por nosotros.

La historia que no estamos acostumbrados a escuchar

Lynn C. Franklin nos comparte su recorrido en el camino de la adopción como madre biológica. Su relato nos interpela y emociona, rompiendo ideas preconcebidas.

Micro agresiones en la adopción. Hay muchas heridas que podemos evitar

Hay palabras inocentes y frases sin intención que tienen un impacto doloroso. Aprender para prevenirlas es parte de nuestra propia educación y de una toma de conciencia mucho mayor.

Un buen GPS para transitar los momentos difíciles en la vida

¿Qué hacemos con el dolor y con la incomodidad? ¿Es posible salir del sufrimiento? Reflexiones compartidas para manejar los momentos desafiantes.

Alzheimer. La respuesta para olvidar el dolor de las mujeres

En una cultura donde reinan mecanismos de defensa, la memoria selectiva es un alivio. La historia desde la perspectiva de género nos habla de un dolor que atraviesa a todas las mujeres.

Honrar a nuestro compañero animal para que su recuerdo nos siga acompañando

La pérdida de nuestro compañero nos duele profundamente. Honrarlo es una manera de recordarlo y nos puede ayudar a sentirnos mejor. Buenas ideas que podemos poner en práctica.

Ya no te quiero y otras formas de desamor.

El amor no correspondido, el amor que ya no es. El imposible, el escondido. El que te dejó de querer. El dolor tiene tan mala prensa que buscamos anestesiarlo. Pero un día, el dolor, deja de doler.

“Rota, se camina igual” con Lorena Pronsky

Es piscóloga y creó Curame, una comunidad donde las personas comparten su dolor y hacen catarsis. Sus textos acompañan a muchos. En las redes sólo se habla de la necesidad de ser felices, casi como una obligación. Asumir el dolor, el tiempo de curación y las propias cicatrices, libera.

Necesitamos aprender a decir adiós

Las despedidas duelen. Son un momento de Verdad. Poder decir adiós, nos evita el arrepentimiento. Parejas, hijos, personas que mueren. Despedirse de ellos, también es dejar ir ciertas partes de uno mismo.

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