arrogancia

La moderación es la nueva radicalidad ¿Por qué es un nuevo activo electoral?

La democracia necesita políticos radicalmente moderados para entender los problemas, interpretarlos y representarlos. Entre tanto ruido y conflicto, la escucha se convierte en una necesidad imperiosa.

El síndrome de Hubris: la enfermedad del poder

Arrogancia, opiniones fijas, prepotencia y rechazo a otras ideas posibles. La adicción al poder, crea la paradoja. Quien se convirtió en líder por su empatía con el electorado es destruído por su ego desmedido y por el desprecio de los otros.

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